Playas de La Palma con las 14 nuevas calas del volcán Tajogaite y mucho más
- lapalmaexcursion
- hace 2 días
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La Palma no es Tenerife ni Fuerteventura. No tiene kilómetros de arena dorada ni resorts a pie de playa. Lo que tiene es mucho mejor: playas de arena negra volcánica, calas escondidas, piscinas naturales talladas en la roca y una costa que la erupción del Tajogaite en 2021 transformó para siempre, creando 47 hectáreas de nueva tierra sobre el Atlántico.
Si buscas un destino de playa tradicional, La Palma no es tu isla. Pero si quieres playas diferentes, sin masificaciones, con paisajes únicos y la posibilidad de ver un volcán desde la costa, sigue leyendo.

Las mejores playas de La Palma
Playa de Los Cancajos (Breña Baja) — La playa familiar del este
Los Cancajos es la playa más turística y accesible de La Palma. Arena negra, aguas protegidas por rompeolas, paseo marítimo, restaurantes y todo lo que necesitas para un día de playa cómodo.
Es la base de muchos visitantes internacionales y el punto de partida de varias excursiones por la isla.
Su fondo marino rico en vida la convierte en uno de los mejores puntos de La Palma para hacer snorkel. Servicios completos: duchas, alquiler de material deportivo y socorristas. Ideal para familias.
Playa de Tazacorte — El lugar con más horas de sol de Europa
Dicen que Tazacorte tiene más horas de sol al año que cualquier otro punto de Europa. Cierto o no, lo que es indiscutible es que esta playa de arena oscura y 500 metros de longitud es perfecta para pasar el día entero.
Paseo marítimo, restaurantes, ambiente local y vistas al Atlántico. Además, desde el puerto deportivo de Tazacorte tienes las mejores vistas a las fajanas volcánicas formadas por el Tajogaite — pero eso lo vemos más abajo.
Charco Verde (Los Llanos de Aridane) — La playa de aguas color esmeralda
Charco Verde es una pequeña joya de 250 metros situada entre Puerto Naos y El Remo. Su nombre viene del color verde azulado de sus aguas, protegidas en una bahía poco profunda.
Arena fina, grava, sombrillas fijas, pasarelas de madera, chiringuito e instalaciones sanitarias.
Galardonada con Bandera Azul durante años. Ideal para familias y para quien busca aguas tranquilas sin renunciar a los servicios.
Playa de Nogales (Puntallana) — La playa más salvaje
Si buscas belleza bruta y naturaleza sin domesticar, Nogales es tu playa. Ubicada en el noreste, rodeada de acantilados verticales y con un oleaje que no perdona, es el paraíso de los surfistas y de quien quiere sentir la fuerza del Atlántico.
Para llegar hay que bajar un sendero de unos 15 minutos con pendiente. No tiene servicios, el oleaje es fuerte y las corrientes pueden ser peligrosas. Pero la recompensa visual es absoluta.
Playa de Bajamar (Santa Cruz de La Palma) — La playa de los palmeros
A pocos minutos de la capital, Bajamar es la playa de la palma de referencia para los locales. Arena negra, 700 metros de longitud y uno de los mejores lugares de la isla para ver el amanecer. Bandera Azul, duchas, zona de juegos infantiles y aparcamiento en la avenida Bajamar.
Playa de Santa Cruz de La Palma — La playa artificial de la capital
La capital de La Palma no tenía playa hasta 2017, cuando se inauguró esta extensa playa artificial de arena negra volcánica junto al paseo marítimo. 1.230 metros de arena, parque infantil, espacios para vóley playa, socorristas todo el año y fácil acceso a bares y restaurantes.
Zona adaptada para deportes acuáticos como paddle surf. Perfecta para quien se aloja en la capital y quiere playa sin desplazarse.
Playa de la Zamora (Fuencaliente) — El atardecer más bonito
La Zamora es una playa pequeña, escondida en el sur de la isla, protegida por grandes roques y situada bajo un acantilado vertiginoso. Arena volcánica, aguas apacibles y un entorno virgen que alcanza su mejor momento cuando cae el sol.
Frecuentada por locales, sin aglomeraciones y perfecta para desconectar. Para acceder hay que bajar escaleras, pero merece la pena.
Playa de Echentive (Fuencaliente) — Las piscinas naturales del Teneguía
Echentive no es una playa convencional. Es el resultado de la erupción del volcán Teneguía en 1971, que creó charcas y lagunas de agua salada de color verde cristalino entre las rocas. Un remanso perfecto para bañarse sin oleaje, ideal si viajas con niños.
Aquí ves el resultado de una erupción pasada y entiendes mejor el impacto del Tajogaite de 2021. La naturaleza crea y transforma la costa una y otra vez.
Porís de Candelaria — El pueblo dentro de la cueva
Porís de Candelaria no es exactamente una playa, pero es uno de los rincones costeros más impresionantes de La Palma. Un pueblo de pescadores construido dentro de una cueva volcánica sobre el Atlántico, con casas blancas incrustadas en la roca y aguas cristalinas en piscinas naturales.
Solo se llega por una carretera de vértigo o bajando a pie por el sendero PR LP 12.2. Merece cada metro del camino.
Playas y volcán Tajogaite — La costa que el volcán transformó
Aquí viene lo que ninguna otra guía de playas de La Palma te va a contar: cómo la erupción del Tajogaite en 2021 cambió para siempre la costa oeste de la isla y creó playas completamente nuevas.
Las fajanas del Tajogaite — 47 hectáreas de nueva tierra
Cuando la lava del Tajogaite llegó al mar en septiembre de 2021, el contacto con el agua creó dos enormes deltas de lava solidificada llamados fajanas. En total, el volcán le ganó 47 hectáreas de terreno al Atlántico — la fajana sur tiene 43,4 hectáreas, más grande que el Estado del Vaticano entero.
Esas fajanas no son solo roca negra. La interacción de la lava con el mar creó más de 30 arenales nuevos. Con el tiempo, el Atlántico reajustó la geografía y hoy quedan 14 playas completamente nuevas de arena negra fina y consolidadas. Son las playas más jóvenes de España.
Playa del Perdido — Transformada por la lava
La Playa del Perdido, al sur del puerto de Tazacorte, existía antes de 2021. Pero la fajana norte del Tajogaite la modificó completamente. Ahora es un punto ideal para ver de cerca el efecto de la lava sobre la costa: acantilados negros verticales, nuevas calas, arena volcánica recién formada y un paisaje que no existía hace cuatro años.
Puerto deportivo de Tazacorte — Las mejores vistas a las fajanas
Desde el puerto deportivo de Tazacorte tienes la perspectiva perfecta de las fajanas. No ves el cráter del volcán, pero sí ves lo que la lava hizo al llegar al Atlántico: nuevos acantilados, playas negras y un delta que amplió la silueta de la isla.
Desde aquí también salen excursiones en barco para ver las fajanas desde el mar y avistar delfines. Ver el volcán y las coladas desde el agua es una experiencia completamente diferente.
Las playas sepultadas — Puerto Naos y Los Guirres
No todo fueron creaciones. La lava también sepultó playas enteras. La Playa de Los Guirres desapareció bajo metros de lava solidificada. Puerto Naos — una de las playas más grandes de La Palma (600 metros de longitud, Bandera Azul durante años) está abierta de nuevo desde junio de 2024. Solo una pequeña zona en el extremo norte permanece con acceso restringido ocasionalmente para trabajos de control de gases volcánicos.
Playa de Echentive — La lección del Teneguía
Echentive es clave para entender el futuro de las nuevas playas del Tajogaite. Esta playa se formó en 1971 tras la erupción del volcán Teneguía, que creó las charcas y lagunas que hoy la caracterizan. Cincuenta años después, la naturaleza ha colonizado completamente el terreno.
Lo que hoy ves en las fajanas del Tajogaite — lava negra, arena volcánica, paisaje lunar — en unas décadas será vegetación, piscinas naturales y un nuevo ecosistema costero. La Palma es una isla viva.
¿Desde dónde se ve el volcán Tajogaite desde la costa?
Si quieres ver el volcán desde la playa sin acercarte a los miradores, estos son los mejores puntos:
Puerto deportivo de Tazacorte — ves las fajanas y parte de las coladas que bajaron hasta el mar
Playa de Tazacorte — vistas al valle y a las coladas en la distancia
Playa del Perdido — junto a la fajana norte, con el volcán al fondo
Mirador de Las Hoyas (LP-213) — técnicamente no es una playa, pero desde la nueva carretera construida sobre la lava ves Puerto Naos, el faro de Punta Lava y las coladas
¿Merece la pena visitar las playas de La Palma?
Si buscas Caribe o Maldivas, no. Si buscas playas diferentes, paisajes únicos, arena negra volcánica y la posibilidad de bañarte en aguas donde hace cuatro años solo había lava, sí.
Las playas de La Palma no son las más cómodas ni las más grandes de Canarias. Pero son las más singulares. Y después de una mañana de senderismo por la Caldera de Taburiente o una excursión al volcán Tajogaite, no hay nada mejor que un chapuzón en el Atlántico mientras el sol se pone sobre las fajanas.




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